De prueba de concepto a producto: diseño editorial y branding para un ebook que acompaña al viajero vegano
- 7 mar
- 5 min de lectura
Actualizado: 8 jul
La cliente tenía una idea sólida y una intención clara, pero la ejecución no estaba alineada con la experiencia que quería ofrecer. Nos encantó poder pulirla y convertirla en un producto tangible.

El ebook estaba lleno de recomendaciones de restaurantes, mercados, frases útiles, matices culturales y consejos prácticos para viajeros vegetarianos y veganos en Málaga. El contenido tenía profundidad y cuidado. Lo que le faltaba era un lenguaje visual a la altura.
La cliente no buscaba un arreglo rápido ni una plantilla más bonita. Quería un objeto editorial intencional: algo que encajara en el lobby de un hotel boutique, se ofreciera como recurso digital premium y evolucionara en una serie por nuevas ciudades y ediciones futuras.
Nuestro rol fue tomar una prueba de concepto muy trabajada y darle forma de producto con presencia.
Mi proyecto ya estaba en marcha, pero necesitaba una colaboración especializada, en concreto, alguien que pudiera ofrecer una visión estratégica desde una perspectiva de diseño y marketing. Desde la primera evaluación, me impresionaron sus ideas, e inmediatamente comenzamos el proceso de rediseño de mi eBook, tanto en formato digital como impreso. Sonia ha estado atenta a cada detalle, no solo en cuanto al diseño, sino también al recomendar las plataformas adecuadas para imprimir el producto con la calidad esperada. También sugirió valiosas herramientas de marketing para impulsar las ventas del eBook. Estoy profundamente agradecida por sus contribuciones y confío en que seguiremos trabajando juntas en futuros proyectos. – Mariela Ching, Directora Editorial de Vega Vista
El desafío
La primera versión de la guía se había creado en Canva. Era un buen punto de partida, pero varios detalles jugaban en contra de la experiencia que la cliente imaginaba. Las páginas se sentían irregulares: algunos márgenes apretaban el contenido y otros lo dejaban demasiado suelto; las alineaciones eran mixtas y rompían el ritmo de lectura; los títulos no seguían una jerarquía clara, mezclando capítulos, secciones y subsecciones sin una lógica evidente.
El color principal, un verde oscuro precioso y con mucho potencial, se había aplicado de forma muy extensa, hasta el punto de volverse pesado. Bajo todo eso, sin embargo, había una ambición nítida: una guía curada, segura, lista para convertirse en producto de marca y no quedarse en un simple archivo descargable. El reto estaba en hacer que la forma acompañara a esa intención, dando al contenido el marco que merecía.
La intención
Juntas definimos un objetivo simple pero exigente: transformar su trabajo en una pieza editorial pensada, para pantalla e impresión.
Nos enfocamos en:
Pulir la estructura visual para una lectura fluida.
Crear un sistema consistente para títulos, capítulos y secciones.
Diseñar una portada con carácter para ser la cara de una futura colección.
Preparar archivos para impresión de alta calidad, elegantes en digital.
El resultado debía sentirse en casa en entornos de hospitalidad: tranquilo, confiado y digno de tomar y guardar.
La auditoría: revelando el potencial
Antes de diseñar, escuchamos a la cliente, el contexto y el futuro del proyecto. Descubrimos tres oportunidades clave:
La portada: visualmente agradable, pero sin presentar ‘Vega Vista’ como título distintivo. Podía parecer genérica, más que una marca propia.
El potencial de la marca: un concepto expandable a otras ciudades, pero el diseño no sugería serie ni sistema.
El flujo del contenido: estructura intelectual sólida, pero podía reordenarse para cómo un viajero usa realmente la guía.
Ahí anclamos el proyecto en tres prioridades: legibilidad, consistencia visual y posicionamiento editorial.

El enfoque de diseño: claridad
En vez de centrarnos solo en la estética, trabajamos con contención. El diseño debía sentirse como un comedor bien pensado: nada al azar, nada ruidoso, todo con propósito.
Márgenes y espacio
Márgenes consistentes en todo el ebook, dando al contenido espacio sin presionar los bordes.
Algo tan simple que lo cambia todo: páginas fáciles de navegar, ojos que descansan, y la guía se siente hecha con cuidado, no improvisada.
Alineación y jerarquía
Luego, elegimos una lógica tipográfica clara.
Una alineación única y consistente, sin saltos visuales.
Jerarquía definida: título principal, títulos de capítulo, de página, subtítulos y texto de apoyo.
Esto orienta al lector. Da igual por donde abra la guía, sabrá intuitivamente dónde se encuentra.
Color como acento
El verde oscuro no era el problema, su uso sí. Lo reposicionamos como acento. Así, el color apoya la marca en silencio. Da identidad sin cansar.
En aperturas de capítulos.
En iconos y detalles estructurales.
En resaltes sutiles que guían la vista.
Una portada con futuro
Exploramos direcciones para la portada. No se trataba solo de estética, sino de reconocibilidad: una portada preparada para ser la cara de una colección.
Diseño que crea curiosidad velando parte de la imagen, invitando a abrir.
Portada centrada en comida, celebrando tonos vibrantes de cocina vegetal.
Opciones con ubicación prominente, anticipando guías futuras por ciudad.

De lista a experiencia curada
Para la sección de restaurantes, tratamos el diseño como parte del viaje del huésped:
Tabla comparativa limpia para una ojeada rápida.
Fichas individuales por restaurante que incluyan el estilo de servicio, precios, dirección, iconos para las preferencias alimenticias y espacio para descripción o foto.
Estas fichas convierten datos en experiencia e invitan a explorar con calma. Todo se diseñó teniendo en cuenta el coste de impresión, equilibrando la estética con la logística.
Más allá de la página: Hostelería
Aunque el foco del proyecto era editorial, nunca se pensó solo como “un libro bonito”. Desde el principio, se trabajó con la idea de cómo esta guía podía integrarse en la experiencia de huésped y en la estrategia de marca una vez terminada.
Se planteó una landing page intencional para captar interés antes del lanzamiento, con un texto claro y un formulario sencillo para recoger suscriptores. En la versión digital, se propusieron enlaces rastreables para entender cómo interactuaban los lectores con las recomendaciones, y en la versión impresa se contempló el uso de códigos QR para conectar directamente con contenidos online y mantener la guía viva en el tiempo.
De este modo, el ebook deja de ser un objeto estático y se convierte en una pieza que acompaña al viajero y al hotel: una experiencia de hospitalidad completa que conecta lobby, pantalla y recorrido real del huésped.
El resultado: una guía con presencia
El ebook terminado ahora:
Se lee fácil, gracias a márgenes, espaciado y alineación consistentes.
Se siente profesional y compuesto, con estructura tipográfica clara.
Expresa la marca con color y layout pensados.
Funciona bien en impreso y digital.
Está listo para crecer en ediciones futuras sin reinventarse.
El contenido siempre fue fuerte. El diseño lo elevó a producto con peso, coherencia y cuidado sutil.

Para marcas que ven sus materiales como parte de la experiencia
Este trabajo es para equipos que valoran tanto su contenido y huéspedes que no dejan detalles al azar.
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Guía, menú, folleto de habitación o pieza editorial creada en una herramienta DIY que ya no está a la altura de tu marca.
Recurso para digital e impreso.
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